Brisselda Sarabia
TEHUITZINGO, Pue.-Habitantes de la comunidad de Guadalupe Allende, mejor conocida como El Pitayo, perteneciente al municipio de Tehuitzingo, sostuvieron una mesa de diálogo con autoridades federales y municipales ante la inconformidad generada por la ampliación de la carretera federal 190.
Los ciudadanos manifestaron su preocupación debido a que algunos comercios ubicados a la orilla de la vía podrían verse afectados por el proyecto, por lo que solicitaron información clara sobre cómo se llevarán a cabo las obras y las posibles afectaciones.
En respuesta, acudió al lugar Javier Aquino Limón, delegado de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, quien, junto con autoridades municipales, encabezó el encuentro realizado el pasado 17 de marzo para dar seguimiento a los avances del proyecto.
Durante la reunión, se revisaron puntos clave enfocados en fortalecer la conectividad de la región, priorizando la seguridad vial y el desarrollo económico de las comunidades beneficiadas. Asimismo, se reiteró el compromiso de coordinar esfuerzos entre los distintos órdenes de gobierno para consolidar una infraestructura que impulse el crecimiento en la Mixteca poblana.
Cabe destacar que, previo a este encuentro en El Pitayo, también se llevó a cabo una mesa de diálogo en las instalaciones de la presidencia municipal de Tehuitzingo, donde participaron habitantes de la comunidad para abordar temas relacionados con la urbanización y el impacto de la obra.
Entre los puntos tratados, se destacó la construcción de un libramiento que pasará por la cabecera municipal, con el objetivo de reducir afectaciones a la población y mejorar la circulación vehicular.
Finalmente, las autoridades señalaron que se continuará trabajando en acuerdos con los habitantes para garantizar que la ampliación de la carretera federal 190 avance de manera ordenada, atendiendo las inquietudes de la ciudadanía y buscando el mayor beneficio para la región.